Oh, cómo duele cuando te decepcionan. Cuando te vuelven a decepcionar una y otra vez. Cuando te haces ilusiones y de un momento a otro te las rompen como un hechizo. Palabras mal interpretadas, sueños en vano y paranoias que no servían nada, simplemente confundirte. Y entonces, ¿cómo quieren que siga creyendo? ¿ cómo, después de tantas veces, quieren que lo olvide y siga soñando?
No puedo. No creo que pueda. El corazón y la esperanza se van gastando y apagando poquito a poco. No puedo malgastarlos, tengo que dejarlos para quién de verdad merezca la pena que se debiliten. No puedo seguir engañándome...no puedo seguir ilusionándome como una niña cada vez que ve una luz y piensa que es un hada. No puedo pensar que todo el mundo me va a proteger y querer. No espero que lo hagan todos, simplemente espero que haya alguien que me cuide. No soy fuerte aunque no llore. Soy una chica con un corazón débil y frágil. No pueden pretender que siempre salga adelante sin más. Cómo me gustaría gritarle al mundo que no tengo tantas fuerzas, que sólo necesito un abrazo, un abrazo que me proteja de todo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario