domingo, 11 de marzo de 2012

Creí que era una aventura y en realidad era la vida.

Vivir la vida como si se fuese a acabar mañana. Reirte cada día como si fuese la primera vez que te ries, tan alto hasta que lo oiga el sol. Arriesgarte, para conseguir algo y sentir el cosquilleo de nervios en el estómago. Vivir la vida al límite, para que cada día parezca diferente y mejor. Sentir todo lo que se pueda sentir, soñar todo lo que se pueda soñar y luchar por todo lo que se pueda luchar. Caerse y volver a levantarse para poder contar una nueva experiencia y no volverla a repetir. Sonreir cada día para enamorar al mundo. Descubrir nuevas sensaciones, explorar rincones desconocidos y dejar huella para ser recordado en el corazón de quien más merece. Vive la vida de tal manera, que no te puedas arrepentir de ella.

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